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domingo, 24 de junio de 2012

Gracias a la iniciativa del Gobierno Bolivariano con el Ministerio del Poder Popular para la Cultura de Venezuela así como a la convocatoria de la Red Internacional de cuentos a participar en HISTORIAS PARA CAMBIAR EL MUNDO, pudimos darle desarrollo a un taller de narradores orales infantiles en la Unidad Educativa Andrés Eloy Blanco, en la que niños  y niñas de 4to a 6to grado de Educación Básica se incorporaron al arte de la palabra y formaron parte de esta gran fiesta de cuentos el 21 de junio de este 2012.
Acá dejo una muestra pequeña de lo que se hizo el 21.  bendiciones a estos niños y niñas llenos de carisma y hermosura de los cuales quedé atada desde el corazón en tan solo 4 encuentros de trabajo. !Los amo mis niños contadores de cuentos!
 Yenitza

viernes, 15 de junio de 2012

Cuento ganador del I Certamen Municipal de Literatura de la Gran explosión Bicentenaria
Cúa, Estado Miranda
2010

LA RANA SEDIENTA

Basada en un cuento tradicional  australiano
Tidalic el Hacedor de torrentes








Era una rana muy caprichosa
Tomaba agua fresca y gustosa
Todos los días tenia sed
No se cansaba de tanto beber

Hasta que un día muy muy furiosas
Las otras ranas le reclamaron
-¡concha ranita también tomamos!
Déjanos agua! Tenemos sed!

Pero la rana tan caprichosa
Nada de eso podía entender
Siguió bebiendo, siguió tomando
Todas las aguas que pudo ver

se fue tomando cada gótica
que la pancita le reventaba
los cachetitos le rebosaban
pero la sed no se le quitaba

toda la zona quedo sin agua
los animales morían de sed
ya sus gargantas estaban secas
y delirantes pudieron ver

¡como la rana tan holgazana
Se recostaba para leer!

todos los peces la interpelaron
y las tortugas y las gaviotas
los sapos grandes y los chiquitos
y todo aquel que tenía sed

Hasta que alegre llego la pata
bien disfrazada como rumbera
con traje estrecho confeccionado
muy bien atado, algo ajustado

Y alborotando con sus encantos
con sus merengues y sus tambores
bailando samba se paró en frente
de aquella rana de los terrores


le dijo alegre cuatro coplitas
¡Que si era bicha! ¡Que si era mala!
que si ranita, que si mi pana

la rana loca ya no podía
con tanta risa que la invadía
esa cuartilla de versos locos
la reventaba, la enloquecía


y así cantando y así bailando
y recitando con tanto afán
La anguila alegre hizo reír
a aquella rana loca de atar

la rana llena, la rana inflada
abrió la boca para reír
los litros de agua que contenía
por todos lados se vio fluir

saliendo agua por borbotones
sus cachetones se derramaron
se fue vaciando su enorme panza
y todos nadando se contentaron

la gran torrente se desato
todos bebieron y se saciaron
y aquella rana tan caprichosa
fue castigada por casi un mes

hasta que un día juro ante todos
que calmaría su enorme sed
¡bebiendo jugos de limonada
Y naranjadas que refrescaran!

todos felices y muy contentos
agradecieron su condición
y nunca más la ranita aquella
se bebió el agua de la región.






Yenitza Anseume


LOS TRES COCHINITOS               
 versión de Yenitza











Una vez por el camino
Un lobo feroz y audaz
Buscaba comer cochino
Con enorme hambre voraz

Quería comerse al gusto
Tres cochinitos pequeños
Como si fueran tequeños
Debajo de algún arbusto

Primero el lobo maloso
Quiso agarrar al mayor
Ofreciéndole engañoso
Un pañuelito de olor

Pero el cochino le replicó
¡No quiero nada de extraño!
Ni muchos menos un paño
Que no sé dónde sacó

¿Que se cree este tocino?
Pensó el lobo descarado
Viendo alejarse al cochino
Que le sacudía el rabo

El cochinito llegó con prisa
A donde sus dos hermanos
Que estaban muertos de risa
Con el barro entre las manos

Y les dijo preocupado
Una casíta hay que hacer
El lobo viene enfadado
Porque nos quiere comer

¡yo lo que quiero es jugar!
Dijo el hermano chiquito
De paja la voy a armar
Y termino en un ratito

¡y yo la haré de madera!
¡De esa que tiene lombriz!
Dijo el otro con flojera
Rascándose la nariz

Y el cochinito mayor
Temiéndole al lobo pillo
Pensó hacerla de ladrillo
Que le salía mejor

Gruñendo por el camino
El lobo llegó azorado
Con recetas de cochino
En salsa y en estofado

Miró la casa de paja
Y sopló y volvió a soplar
Solo quedó la tinaja
Lo demás lo echó a volar

El cochinito espantado
Corrió hasta la de madera
Estaba tan apurado
Que cayó por la escalera

Y el lobo sopla que sopla
La casíta de madera
La mandó a Constantinopla
Igual que con la primera

Los dos cochinos corrieron
Buscando su salvación
Llenos de miedo llegaron
A la otra construcción

El lobo sopló y no pudo
Tumbar la casa de bloques
Como pudo se hizo un nudo
Y se subió con remolques

Bajo por la chimenea
Con la intención atacar
Pero lo hicieron jalea
¡Pues cayó en una batea
Apenas pudo bajar!



Parte de nuestro trabajo con máscaras y gorros en distintos momentos de nuestro trabajo artístico